monterrey esta hecho de cerveza y carne asada,
de fútbol y de montañas,
de trabajo y de cultura,
de amistad y de compadres.
Me pregunto si la gente imagina que monterrey es un rancho. Yo creo que aunque la ciudad no luce como tal, en gran medida lo somos.
Don Alfonso reyes - porque es DON Alfonso reyes y decir solo su nombre a secas sería una falta de respeto - escribió mientras fue embajador de México en varios países un correo literario de nombre "Monterrey", cuya portada mostraba el cerro de la silla.
Me enorgullece ver que ya se haya hablado así de mi ciudad. Hoy día hace falta ese "amor por la camiseta" que en otros tiempos se tenía.
Romance de monterrey.
Alfonso Reyes
Monterrey de las montañas,
tu que estás a la par del río;
fábrica de la frontera,
y tan mi lugar nativo
que no sé como no añado
tu nombre en el nombre mío:
pues sufres a des compás
lluvia y sol, calor y frío,
y mojados los inviernos
y resecos los estíos,
no sé cómo no te amañas
y elevas a Dios un grito,
por los pitos de tus fraguas
y de tu industria los silbos,
porque te enmiende la plana
y te enderece el sentido,
diga a la naturaleza
que desande lo torcido
y te dé lluvia en verano
y sequedad con el frío.
Monterrey de las montañas,
tú que estás a la par del río
que aveces te hace una sopa
y arrastra puentes consigo,
y te deja de manera
cuando se sale de tino
que hasta la Virgen del Roble
cuelga a secar el vestido;
Monterrey de los incendios,
que, tostada en fuego vivo,
las rojas llagas te vendas
cada semana por filo,
no sé cómo no te amañas
y elevas a Dios un grito,
por los pitos de tus fraguas
y de tu industria en los silbos,
porque hable a los elementos
y te enderece el sentido,
y diga al fuego y al agua
que lleguen a un tiempo mismo
para que el mal que te buscan
te lo cambien en servicio.
Monterrey, donde eso hicieres,
pues en tu valle he nacido,
desde aquí juro añadirme
tu nombre en el apellido.