Siempre pasaba la Arquitecta Delia y yo siempre bromeaba con ella e Irán reía porque Irán es lo que mas sabe hacer, y decía con tono de abuelita alcahueta, -- hay Espino! yo tenía muchas expectativas de ti, fíjate que fuiste el que entrego uno de los mejores bocetos-- pronto se dio cuenta de que dibujar no era lo mio porque no soy paciente y nada detallista como todas las mujeres que llevaban esa misma clase, y que llevaban alrededor de 25 lapices de cada tono y suavidad y llevaban su esfumino y llevaban un papel fabriano, cosas que para mí eran muy caras y para mis fines e ideales de arquitecto surrealista (en aquellos días) eran innecesarias, yo entendía que un boceto era solo un bosquejo algo apenas visible, una idea representada solamente y no había porque buscar la perfección y para eso me dibujaba solo, lo hacía como sin nada incluso cuando la Arquitecta se acercaba yo adrede me ponía atrabajar y me decía: "vas muy bien ves que si puedes pero no quieres". yo trataba de hacerlo fácil, simple y divertido, pero ella se acercaba a borrar las caricaturas y caras divertidas que solía poner a mis escalas humanas que ponía en cada lámina dibujada, incluso en todas mis láminas se escondía una carita feliz.
Trataba de explicarle a Irán que en realidad al final todo se resolvía, que la solución de los problemas eran como una chispa que llegaba de la nada cuando no se esperaba y sin hacer nada, y aquel tonto que todo cree de mí se dejaba impregnar de mi filosofía infantil pero aún así el si se empeñaba en hacer sus dibujos lo mejor posible.
Al momento del curso en el que nos toco llevar la técnica de brochuelo y tinta de mimeógrafo la Arquitecta se acerco a decirnos que el secreto era enmascarillar y yo burlonamente pero sin que ella se diera cuenta comentaba: Eso es lo que yo digo maestra siempre que enmascarillo todo va bien!
A esto vino un juego y especie de pacto de compadres entre yo y mi hermano, que en aquel entonces escuchábamos la canción nueva de Ignacio Fornés, que mencionaba que el único secreto es que no hay secretos, y haciendo burla de que "el secreto era enmascarillar" nos decíamos siempre en un tipo de código los secretos que usábamos y solo nosotros entendíamos y lo cierto es que se acomodaban a cualquier situación aunque le acomodáramos, siempre el uno y el otro lo entendíamos.
los secretos eran:
1- el único secreto es que no hay secretos
2- respetar por el rap antes de usar un chandal ecko
3- enmascarillar
4- usar un 5h (con este lápiz cualquier linea y error pueden ser borrados y enmendados)
5- no lo recuerdo
Siempre hice las cosas fáciles y a mi manera mientras que Irán se empeñaba en apegarse al programa y a lo que le decía su Arquitecta que era una diferente. Y yo tan rebelde y obstinado seguía haciendo las cosas simples, fáciles pero mal.
Al final del curso mi amigo Irán pasó y yo no, teniendo todo para aprobar preferí ser diferente ser un loco idealista y al tratar de probarle a mi amigo que las cosas al final siempre se resuelven. Yo muy tonto muy reprobado pero eso sí muy original!.
Lo extraño es que con todo esto lo único que aprendí es que: es verdad que al final todo se resuelve. Solo hace falta echarse al sofá poner los brazos detrás de la nuca y dejar que el mundo gire.

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